En los últimos meses están surgiendo cada vez más herramientas que permiten a los candidatos postularse automáticamente a las ofertas de trabajo. El funcionamiento es sencillo: se sube el CV, se configuran algunos criterios y la IA encuentra las posiciones, completa las candidaturas y las envía, a menudo a decenas de anuncios al día.
A primera vista, parece una evolución natural.
En realidad, introduce un cambio más profundo: la candidatura deja de ser una acción intencional y se convierte en un proceso automatizado. Ya no son solo las personas las que se postulan, sino los sistemas.